Lic. Carlos Jara

Consultor en Comunicación Visual

Diseño de envases: cómo iniciar un proyecto con criterio y método

Prototipo de envase de cartón utilizado como referencia en un proyecto de diseño de packaging.

El envase forma parte de nuestra vida cotidiana. Está presente en los alimentos, medicamentos, cosméticos, bebidas, productos de limpieza y prácticamente en todos los artículos que llegan al consumidor.

Sin embargo, un envase no es solamente un recipiente. También protege, conserva, transporta, identifica, informa y facilita la utilización de un producto.

Por esta razón, el diseño de envases debe entenderse como una actividad proyectual. No comienza con la elección de un color ni con la creación de una etiqueta. Comienza con la identificación de una necesidad, el análisis del producto y la investigación del contexto en el que será producido, distribuido, presentado y utilizado.

¿Qué es un envase?

Un envase es un contenedor desarrollado para guardar, proteger, conservar y facilitar la utilización de un producto.

Puede fabricarse con papel, cartón, vidrio, metal, plástico, madera, materiales biodegradables o mediante la combinación de varios componentes.

La elección del material no debe responder solamente a una preferencia estética. Depende de factores como:

  • La naturaleza del contenido.
  • El tiempo de conservación.
  • Las condiciones de almacenamiento.
  • El sistema de transporte.
  • Los procesos de producción.
  • Las características del público.
  • El impacto ambiental.

Un líquido, por ejemplo, necesita un recipiente capaz de evitar filtraciones. Un alimento debe mantenerse protegido de la contaminación. Un objeto frágil requiere una estructura resistente a los golpes.

Cada producto presenta necesidades particulares que deben estudiarse antes de comenzar a diseñar.

Diferencia entre envase, empaque y embalaje

Aunque estos términos suelen utilizarse como sinónimos, pueden representar diferentes niveles de protección.

Envase

Es el recipiente que se encuentra en contacto directo con el producto.

Algunos ejemplos son:

  • Una botella de agua.
  • Un frasco de crema.
  • Una bolsa de arroz.
  • Una lata de conserva.
  • Un pote de yogur.

Empaque

Es el elemento que presenta, agrupa o protege uno o varios envases.

Por ejemplo:

  • La caja exterior de un perfume.
  • El estuche de un medicamento.
  • El envoltorio de una caja de té.
  • La caja que agrupa varias unidades de un producto.

Embalaje

Se utiliza principalmente durante el almacenamiento, la distribución y el transporte.

Algunos ejemplos son:

  • Cajas de cartón corrugado.
  • Separadores internos.
  • Películas protectoras.
  • Estructuras de madera.
  • Contenedores para el traslado de mercaderías.

En algunos casos, una misma pieza puede cumplir más de una función. Una caja puede presentar el producto en el punto de venta y, al mismo tiempo, protegerlo durante su transporte.

Las funciones principales del envase

Prototipo de envase de cartón utilizado como referencia en un proyecto de diseño de packaging.

El envase debe responder a diferentes necesidades funcionales, comunicacionales y comerciales.

Contener

La primera función consiste en mantener el producto en su interior sin pérdidas, derrames ni alteraciones.

La forma, la capacidad y el material deben ser adecuados para el contenido. No se diseña de la misma manera un envase para líquidos, productos sólidos, polvos o elementos frágiles.

Proteger

El envase debe proteger el producto de golpes, humedad, polvo, luz, calor, microorganismos y otros factores que puedan deteriorarlo.

La protección necesaria será diferente para un medicamento, una bebida, una pieza electrónica o un alimento artesanal.

Conservar

Algunos envases deben prolongar la vida útil del producto y mantener sus propiedades originales.

Esto puede requerir protección frente al aire, la humedad, la luz solar o los cambios de temperatura.

Facilitar el transporte y el almacenamiento

El peso, las dimensiones, la resistencia y la posibilidad de apilamiento influyen directamente en la distribución.

Un envase puede ser visualmente atractivo, pero resultar poco eficiente cuando ocupa demasiado espacio, se deforma con facilidad o dificulta su manipulación.

El diseñador debe considerar todo el recorrido del producto: desde su elaboración hasta el lugar de venta y su utilización final.

Informar

El envase comunica datos necesarios para reconocer y utilizar correctamente el producto.

Entre ellos pueden encontrarse:

  • Nombre del producto.
  • Marca.
  • Contenido neto.
  • Ingredientes o composición.
  • Instrucciones de uso.
  • Advertencias.
  • Fecha de elaboración.
  • Fecha de vencimiento.
  • Datos del fabricante.
  • Registro sanitario.
  • Código de barras.
  • Condiciones de conservación.

No basta con incluir toda la información. También debe organizarse mediante una jerarquía visual clara, legible y comprensible.

Identificar y diferenciar

El envase ayuda a distinguir un producto de otras alternativas existentes en el mercado.

La forma, la tipografía, los colores, las imágenes, las texturas y los acabados contribuyen a construir una identidad reconocible.

Una solución adecuada permite que el consumidor identifique la marca, comprenda la categoría del producto y perciba sus principales atributos.

Comunicar y persuadir

El envase también comunica valores y características.

Puede transmitir ideas como:

  • Calidad.
  • Economía.
  • Tradición.
  • Innovación.
  • Naturalidad.
  • Tecnología.
  • Seguridad.
  • Exclusividad.
  • Responsabilidad ambiental.

En el punto de venta, el envase puede atraer la atención y favorecer la elección del consumidor.

Facilitar el uso

El envase debe ser práctico.

Abrir, cerrar, sostener, dosificar, servir, transportar o guardar el producto son acciones que forman parte de la experiencia del usuario.

Un envase visualmente atractivo puede fracasar cuando resulta difícil de abrir, genera derrames o no permite conservar el contenido después de su primer uso.

Diseñar un envase es resolver un problema

El diseño no consiste solamente en decorar una superficie. Es una actividad orientada a resolver necesidades concretas.

En un proyecto de envase, el problema puede originarse porque:

  • El producto no posee una presentación adecuada.
  • El material no protege suficientemente el contenido.
  • La información es poco legible.
  • El sistema de apertura presenta dificultades.
  • La estructura dificulta el transporte.
  • El producto no se diferencia de sus competidores.
  • El envase no representa la identidad de la empresa.
  • Los materiales utilizados generan demasiado desperdicio.
  • El usuario no comprende cómo utilizar el producto.

Antes de proponer una solución, el diseñador debe observar, investigar y comprender la situación.

Una propuesta visualmente atractiva no necesariamente constituye una buena solución de diseño.

Definir anticipadamente que el producto necesita una caja verde, una botella transparente o una etiqueta circular puede limitar el proyecto. Primero debe identificarse el problema. La forma, el material y la gráfica serán decisiones posteriores.

Cómo plantear un proyecto de diseño de envase

Prototipo de envase de cartón utilizado como referencia en un proyecto de diseño de packaging.

Seleccionar el producto

Para un primer proyecto conviene elegir un producto de baja o mediana complejidad que pueda observarse, fotografiarse, medirse y analizarse.

Puede tratarse de:

  • Un producto artesanal que utiliza un recipiente genérico.
  • Un artículo local con una presentación deficiente.
  • Un producto cuyo envase actual presente fallas.
  • Un producto que necesite mejorar su identidad.
  • Un envase que pueda optimizarse desde el punto de vista ambiental.

Describir la situación actual

El análisis debe registrar cómo se presenta el producto antes de la intervención.

Es necesario observar:

  • El recipiente utilizado.
  • Los materiales.
  • Las dimensiones.
  • El sistema de apertura y cierre.
  • La información disponible.
  • La legibilidad.
  • La calidad de impresión.
  • La facilidad de transporte.
  • La protección ofrecida.
  • Su presentación en el punto de venta.

Esta descripción debe ser objetiva. Todavía no es el momento de diseñar.

Identificar el problema

El problema debe expresar una dificultad concreta y verificable.

Por ejemplo:

El producto se comercializa en una bolsa genérica que no protege adecuadamente el contenido de la humedad, presenta información insuficiente y no permite reconocer claramente la marca.

Esta redacción identifica la situación sin determinar todavía la solución.

Definir la necesidad de diseño

La necesidad expresa qué aspectos deben resolverse.

Siguiendo el ejemplo anterior:

Se necesita desarrollar un envase que proteja el producto, permita identificar la marca, organice la información necesaria y mejore su presentación comercial.

La necesidad orienta el proyecto, pero deja abierta la posibilidad de investigar diferentes materiales, formas y estructuras.

Emisor, mensaje y receptor

Todo envase participa en un proceso de comunicación.

El emisor

Es la empresa, institución, emprendimiento o persona responsable del producto.

Para comprenderlo, se deben conocer aspectos como:

  • Su historia.
  • Sus valores.
  • Su posicionamiento.
  • Su identidad.
  • Sus principales fortalezas.
  • Las características que lo diferencian.

El mensaje

Es aquello que el producto desea comunicar.

Puede relacionarse con calidad, economía, tradición, innovación, naturalidad, tecnología, seguridad o exclusividad.

El mensaje no se transmite únicamente mediante palabras. Los materiales, las formas, la tipografía, el color, las imágenes y las texturas también producen significados.

El receptor

Es el público al que se dirige el producto.

Su edad, hábitos, necesidades, poder adquisitivo, contexto cultural, lugar de compra y forma de utilización influyen en las decisiones del proyecto.

No se diseña para un público indefinido. Cuanto mejor se conozca al usuario, más pertinentes podrán ser las decisiones funcionales, estructurales y comunicacionales.

La importancia de investigar antes de diseñar

La investigación de antecedentes permite conocer:

  • El producto.
  • La empresa o el productor.
  • El público objetivo.
  • Los competidores.
  • Los materiales disponibles.
  • Los sistemas de producción.
  • Las condiciones de almacenamiento.
  • El transporte.
  • La comercialización.
  • Las formas de utilización.

Entre las técnicas que pueden emplearse se encuentran:

  • Observación directa.
  • Registro fotográfico.
  • Entrevistas.
  • Encuestas.
  • Búsqueda bibliográfica.
  • Visitas a puntos de venta.
  • Análisis comparativo de productos similares.

Investigar no significa copiar lo que ya existe. Significa comprender el contexto para tomar decisiones fundamentadas.

Materiales y responsabilidad ambiental

Prototipo de envase de cartón utilizado como referencia en un proyecto de diseño de packaging.

El proyecto también debe considerar qué ocurrirá con el envase después de su utilización.

Reducir la cantidad de material, facilitar la separación de sus componentes, promover la reutilización y seleccionar alternativas reciclables son criterios importantes dentro del diseño contemporáneo.

Sin embargo, una solución ambientalmente responsable debe seguir protegiendo adecuadamente el producto.

Reducir materiales sin analizar la resistencia puede aumentar las roturas, las pérdidas y el desperdicio del contenido.

Por lo tanto, la sostenibilidad debe estudiarse de manera integral, considerando:

  • La producción.
  • El consumo de materiales.
  • El transporte.
  • La vida útil.
  • La reutilización.
  • El reciclaje.
  • La disposición final.

La estructura de cartón diseñada para mantener botellas de vidrio suspendidas y seguras durante su transporte es un ejemplo de cómo la protección y la reducción de materiales plásticos pueden integrarse en una misma propuesta.

Ejemplo de planteamiento inicial

Producto seleccionado

Miel artesanal producida por un pequeño emprendimiento local.

Situación actual

La miel se comercializa en frascos genéricos reutilizados. La etiqueta contiene únicamente el nombre del producto y un número telefónico con poca legibilidad.

Problema identificado

El envase actual no construye una identidad visual reconocible, presenta información insuficiente, no diferencia las variedades y no permite comprobar si el frasco fue abierto.

Necesidad de diseño

Desarrollar un sistema de envase y etiquetado que proteja el producto, permita identificar la marca, diferencie sus variedades, organice la información necesaria y mejore su presentación comercial.

Emisor

Emprendimiento local dedicado a la producción y comercialización de miel artesanal.

Mensaje

Producto natural, confiable, de origen local y elaborado responsablemente.

Receptor

Personas adultas interesadas en alimentos naturales, productos artesanales y producción local.

Objetivo general de investigación

Investigar las características del producto, del emprendimiento, del público objetivo, de los envases competidores y de los materiales utilizados para la comercialización de miel, con el propósito de reunir información que oriente el diseño de un envase funcional, identificable y adecuado para su distribución.

Conclusión

El desarrollo de un envase debe comenzar con preguntas y no directamente con dibujos.

¿Qué producto estamos diseñando? ¿Qué necesita proteger? ¿Quién lo produce? ¿Qué desea comunicar? ¿Quién lo utilizará? ¿Cómo será transportado? ¿Qué ocurrirá con el envase después de su uso?

Responder estas preguntas permite construir una base sólida para el proyecto.

Diseñar un envase significa articular función, comunicación, estética, producción y responsabilidad ambiental.

Cada decisión debe responder a una necesidad y contribuir a mejorar la relación entre el producto, la marca y el usuario.

El diseño comienza mucho antes de abrir un programa gráfico. Comienza cuando aprendemos a observar, investigar y comprender el problema.

Actividad propuesta

Seleccioná un producto de baja o mediana complejidad cuyo envase actual pueda ser mejorado.

Prepará una ficha que incluya:

  1. Nombre del producto.
  2. Descripción general.
  3. Empresa, emprendimiento o productor.
  4. Descripción del envase actual.
  5. Problemas identificados.
  6. Necesidad de diseño.
  7. Emisor.
  8. Mensaje principal.
  9. Público objetivo.
  10. Objetivo general de investigación.
  11. Registro fotográfico.
  12. Tres productos competidores o similares.

Esta información será el punto de partida para desarrollar posteriormente una propuesta de envase fundamentada.